viernes, 9 de febrero de 2018

LIBERTANGO de ASTOR PIAZZOLLA


De padres italianos, el argentino Astor Piazzolla nació Mar del Plata el 11 de marzo de 1921. Murió en Buenos Aires a los 71 años, concretamente el día 4 de julio de 1992. Vivió en New York donde se inició en el toque del bandoneón y en la composición musical. Allí conoció a Carlos Gardel, quien quiso llevarlo con él. Afortunadamente los padres de Astor no lo autorizaron porque en la gira que entonces iniciaba Gardel fue en la que él y sus acompañantes murieron en un accidente de avión (Medellín, 24 de junio de 1935). En 1937 la familia regresa a Argentina y el joven Piazzolla se afianza como autor de tangos. En 1953 es becado para ampliar sus conocimientos musicales en la escuela parisina de Nadia Boulanger. A partir de entonces, Piazzolla se enfrasca en mezclar el tango con la música clásica y con el jazz, convirtiéndose en el músico argentino más reconocido del siglo XX, pese a que en su país fue muy criticado por los añorantes del tango clásico, los cuales acabaron por admitirlo cuando sus obras fueron incorporadas en los repertorios de muchas Orquestas Sinfónicas de países diversos. 

Ponemos un botón de muestra. Vean ustedes, escuchen y disfruten con su obra Libertango interpretada por la Orquesta Sinfónica "Ciudad de Moscú", junto a la Fonográfica Banda de Jazz.

jueves, 11 de enero de 2018

El Negro Zumbón y SILVANA MANGANO





Año 1951. El italiano Alberto Lattuada dirige una película de título Ana, protagonizada por la gran Silvana Mangano (Roma, 1930; Madrid 1989). En ella se incluye una cancioncilla intrascendente con letra de F. Giordano y música de A. Trovaioli. La baila doña Silvana, quien también simula cantarla (en realidad fue doblada por Flo Sandor´s).



El filme llegó a España en 1953, pasando desapercibida pero por poco tiempo ya que la escena del baile de El Negro Zumbón (la cancioncilla a la que antes nos referíamos) no dejó impasible a ningún macho (o sea, varón) de cuantos habitaban en la llamada piel de toro. Baile muy sensual del que todo el mundo hablaba, sobre todo los que habían tenido la suerte de verlo en pantalla. Denostado y combatido en muchas parroquias e incluso ayuntamientos. Por ejemplo, se cuenta que el alcalde de Chipiona (Cádiz) prohibió la exhibición de la cinta en su municipio, prohibición a la que no hizo caso el empresario local, realizando más de un pase con lleno absoluto de público, actitud ante la cual el mandamás ordenó su detención. Los empresarios, claro está, iban a lo suyo y  alguno hubo que. para captar público, anunciaban que al final de la película volverían a poner la escena del baile. Historias que hoy nos harían reír pero que eran muy propias de aquellos años negros de aquella larguísima posguerra vivida en nuestra reprimida España.

Naturalmente, yo no vi la película. Era muy nene y, además, a mi familia nos cogió en el cortijo donde solíamos vivir 5 de los 12 meses del año. Sin embargo, hasta allí sí llegó la canción que algún visitante había oído en la radio. Era simplona, pegadiza y, salvo repeticiones, constaba sólo de dos estrofas:

Ya viene el negro zumbón, 
bailando alegre el bayón,
repica la zambomba
y llama a la mujer.

Tengo ganas de bailar el nuevo compás.
Dicen todos cuando me ven pasar
"¿Chica dónde vas?".
¡Me voy a bailar el bayón!

Les cuento que yo tenía un amigo de mi edad, el hijo del notario de La Rambla, el cual había ejercido su profesión un año antes en Fernán Núñez. No recuerdo ni su nombre pero sí que un  día el padre visitó al mío en la finca y se llevó al chico para que jugara conmigo. Me contaba que se había aprendido el bayón de Ana pero al revés. ¿Cómo era eso? Pues tan fácil que aún recuerdo lo de

Goten nasga de larbai el vonue pascóm.
Cendi dosto docuan me ve sarpa
"¿Cachi dedon vas"?
¡Me yvo a lasbai el yonbá!   

El resto de aquel verano me lo pasé cantando la dichosa estrofa. Luego, al cabo de un tiempo, la moda del bayón se agotó y quedó en el olvido. Pero, cosas que pasan, hace unos días y buscando otras músicas, me aparece en el lateral derecho de las pantallas de YouTube un vídeo de título El Negro Zumbón (Anna)-Silvana Mangano. Fue verlo y se formó un revuelo en mi memoria de persona mayor. ¡Anda, pero si tengo a mi alcance lo que no pude ver en mi niñez! Lo activé y lo estuve viendo cuatro o cinco veces seguidas.

¡Qué maravilla!, una Silvana Mangano esplendorosamente bella a sus 21 años, monumental, juguetona y picantona en su baile. No me pegaba con la imagen que yo tenía de la Mangano más madura cuando hizo magistrales películas con Visconti o Passolini. La Silvana joven, sin duda, era un regalo a los sentidos, una auténtica gozada.

Pero, bueno, ¿qué hago yo con tanta palabrería? Véanla ustedes y disfruten:

martes, 21 de noviembre de 2017

Figuras inolvidables de la canción: CARLOS GARDEL (I)

En Toulouse (Francia), el 11 de diciembre de 1890, nació Charles Romuald Gardes. Con 2 años de edad se traslada con su madre Marie Berthe Gardes a vivir a Buenos Aires (Argentina). Murió en Medellín (Colombia) el 24 de junio de 1935. Así presentado, no sabríamos de quien hablamos. En cambio todo el mundo lo reconocería si lo citamos por su nombre artístico de Carlos Gardel, la figura más importante del género llamado Tango Argentino.

No vamos a hablar de la biografía de Gardel, ni diremos nada sobre el tango. Nos limitaremos a seleccionar unas cuantas grabaciomes y ofrecérselos a ustedes para su escucha (y espero que disfrute). Allá vamos...



.
01) La  cumparsita







02) Madreselva





03) Sus ojos se cerraron





04) Chorra







05) Por una cabeza




06) Cuesta abajo






07) Yira, yira






Y con este tango del gran compositor Enrique Santos Discépolo les decimos adiós por hoy. Cualquier otro día volveremos con este argentino inmortal.

jueves, 27 de abril de 2017

CORRIDOS de la Revolución Mexicana

Cuando yo cursaba el bachillerato, los profesores de lengua nos decían que había poesía lírica y poesía épica. La segunda venía a recoger narraciones en verso de hechos o personajes históricos. En el caso español se nos ponía como gran ejemplo El Cantar del Mío Cid, al que habría que añadir obras menores que, en forma de romances, compusieron nuestros anónimos poetas. Uno y otros van referidos a la larga etapa histórica llamada (oficialmente) La Reconquista. Y parece que ahí se quedó el género, salvo que consideremos épicas algunas coplillas que el ingenio patrio nos aportó cuando la conocida (también oficialmente) Guerra de la Independencia.
El testigo debieron recogerlo nuestros "hijos" (hoy sería más ecuánime llamarles "hermanos") del continente americano. Allí se ha verseado y cantado a sus libertadores, a los héroes de sus guerras civiles o de sus revoluciones. Destacan en esta labor más de un país, aunque los más significados pudieran ser (según mis menguados conocimientos) Argentina y México.



Dejamos el país sureño para otro día y pensemos en México, donde, bajo la forma de corridos, nos quedó memoria de los héroes de su Revolución (1910-1917): Emiliano Zapata, Pancho Villa y tantos otros más.




Tales corridos, considerados por algunos como el último apéndice del Romancero Español, estuvieron en boca de figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete, Antonio Aguilar o Miguel Aceves Mejías como podemos comprobar con estas muestras.



Pedro Infante: Corrido de Pancho Villa y Siete Leguas






Jorge Negrete: Juan Chascasqueado





Antonio Aguilar: Felipe Ángeles









Miguel Acebes Mejías: Corrido villista









Y, ¿cómo no?, la gran Chavela Vargas registró un disco compacto con hasta quince Corridos de la Revolución. Una joya de la que les invito a escuchar unos cuantos temas:





Chavela Vargas: Gabino Barrera




Chavela Vargas: Heraclio Bernal






Chavela Vargas: Lucio Vázquez






Chavela Vargas: Benito Canales

miércoles, 26 de abril de 2017

El conjunto PENTATONIX y el Hallelujah de LEONARD COHEN

No hace falta que les diga que siempre he sido (y sigo siendo) un rendido degustador de la música de Leonard Cohen. Nunca me cansaba (ni me canso) de escuchar su Hallelujah incluído en el album Various positions de 1984, tema del que el propio Cohen llegó a hacer una segunda versión. Una y otra fueron interpretadas por múltiples artistas, entre ellos Jeff Bluckley y John Cale. En España, como sabemos los aficionados al Flamenco, la interpretó Enrique Morente en su disco Omega.


Hace unos meses encontré un vídeo donde escuchar el Hallelujah de Cohen es una auténtica delicia. Se trata del grupo Pentatonix procedente de Arlington (Texas) y constituído en 2010. Es un conjunto exclusivamente vocal formado por




Scott Hoying (barítono)





Avi Kaplan (bajo)



Cristin Maldonado (mezzosoprano)





Mitch Grassi (tenor)





Kevin Olusola (beatbox, o sea, percusionista vocal)







El vídeo aquí está: véanlo, oíganlo, disfrútenlo:




Como ando flojo en inglés no sé si la traducción que he tomado de la página 
corresponde a esta versión o a la otra que hizo Cohen. La dejo sin más:


Ahora, he oído que existía un acorde secreto, 
que David tocaba y al Señor le complacía, 
pero en realidad a ti no te importa la música, ¿a que no?
Bueno, dice así,
el cuarto, el quinto,
la caída menor, la mayor ascensión.
El perplejo rey componiendo "aleluya".

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Tu fe era fuerte pero necesitabas pruebas, 
tú la viste bañándose en el tejado, 
su belleza y la luz de la luna te derrocaron.
Ella te ató a una silla de la cocina, 
rompió tu trono y cortó tu pelo, 
y de tus labios ella provocó el "aleluya".

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Ahora, tal vez haya un Dios arriba,
para mí, todo lo que he aprendido del amor
es cómo disparar a alguien
que ha desenfundado antes que tú.
Pero no es un lamento lo que oyes esta noche,
no es un peregrino que dice haber visto la luz.
No, es un frío y muy ajado "aleluya".

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Oh, gente, yo ya he estado aquí antes,
he visto esta habitación y he caminado sobre este suelo.
Sabes, solía vivir solo antes de conocerte,
y he visto tu bandera sobre el arco de mármol, 
pero escucha amor,
el amor no es ninguna clase de marcha militar victoriosa.
Es un frío y muy solitario "aleluya".

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Hubo un tiempo en el que me decías
lo que está pasando de verdad ahí abajo.
Pero ahora, ya ni siquiera me lo muestras, ¿a que no?
Recuerdo cuando me avalancé sobre ti, 
y la Paloma Sagrada, ella también se movía.
Y cada aliento que tomamos era un "aleluya".

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Lo hice lo mejor que pude, sé que no fue mucho. 
No pude sentir, así que aprendí a acariciar.
He dicho la verdad, 
no vine aquí a Londres solo a tomarte el pelo,
y aunque todo salió mal,
me presentaré aquí mismo, ante el Señor de la Canción, 
con nada, nada en mi lengua salvo un "aleluya".

Aleluya, aleluya...

martes, 21 de febrero de 2017

Las sentencias del TATA VIEJO

Eusebio Dojorti Roco nació el 19 de enero de 1906 en Huaco, provincia argentina de San Juan. Murió el 29 de julio de 1955. Periodista, poeta y activista político, fue en los años treinta uno de los divulgadores del folk-lore argentino, enriqueciendo y contribuyendo al mismo con versos y a veces hasta con composiciones musicales.   

Criado en ambientes campesinos, escuchaba de niño viejas historias que le contaba Buenaventura Luna, trabajador en la hacienda de sus padres. Fuerte debió de ser la influencia de este hombre porque, ya en la ciudad, cuando se da a conocer como poeta, adopta su nombre como seudónimo.


Entre sus obras, hay una que no me canso de oír. La cantata titulada Las sentencias del Tata Viejo, en la que la música fue arreglada por su amigo Óscar Valles. Yo la conocí en la versión que grabaron Los Sabandeños, pero luego encontré otra más amplia(*) y sobre todo más auténtica. Me refiero a la del grupo argentino Los Cantores de Quilla Huasi (Los Cantores de la Casa de la Luna, si se traduce del quéchua, lengua que utilizó el propio Buenaventura Luna para bautizarlos).



Bellísima mezcla de recitado y canto en la que su autor parece que cedió la palabra al auténtico Buenaventura Luna, el abuelo (no se olvide que en Argentina "tata" es el padre) narrador que en esta ocasión mira la vida como si ya hubiera transcurrido. El tema es largo (casi cuarenta minutos) pero merece la pena que ustedes lo escuchen. Ya me dirán...

   


(*) Pueden leer el texto completo pulsando este enlace.

lunes, 30 de enero de 2017

BODAS DE SANGRE, de GARCÍA LORCA, cantada en griego


Envío a mi recordada y vieja amiga Sofía Martinou.
Envío a Agustín Rodríguez Rivas, buen catador de las buenas músicas.



Invitado por la arquitecta griega Sofía Martinou, en la primavera de 1969, pasé unos diez días en la inigualable ciudad de Atenas. Rodeado por amigos y amigas de Sofía, casi todos recién titulados en Arquitectura, mi visita no fue la de un turista al uso. Me sorprendió mucho el conocimiento que tenían mis amigos de la obra de nuestro Federico García Lorca al que me recitaban de memoria y en castellano. Me regalaron varios discos y a la izquierda de esta página pueden ver la cubierta de uno de ellos.

Me contaban que Lorca era muy conocido allí desde tiempo atrás, que ya en los años cuarenta fue traducido al griego por el poeta Nikos Gatsos. Años cuarenta, pienso yo ahora, en los que en España estaba prohibido hasta nombrar al poeta granadino quizás por la mala conciencia que su muerte habría dejado en las gentes del entonces llamado Régimen (o sea, la Dictadura). De esas traducciones, el gran músico heleno Manos Hadjidakis (1925-1994), al que vemos en la foto conversando con Gatsos, cogíó en el año 1948 la obra teatral Bodas de Sangre y le puso música, la misma que recoge el disco que les mostraba. Merece la pena oírlo y de un tirón, aunque yo me haya permitido traerlo en dos partes, correspondientes a las caras A y B del long play. Aquí las tienen: oiganlas, disfrútenlas, les garantizo que merece la pena.

 



Nota: Además de Hadjidakis, hubo otros compositores griegos que se interesaron por la obra del poeta de Fuente Vaqueros. Algún día hablaremos de ellos.